miércoles, 25 de noviembre de 2009
Aprendemos
EN EQUILIBRIO SOBRE UN RULO (desde las primeras semanas)
Si nos hablan de mecer al bebé, solemos pensar en el bebé recostado en una cuna o en nuestros brazos. Pero hay otra forma de mecerlo que le resulta muy tranquilizadora: de lado a lado estando boca abajo.
Enrolla una toalla o dos. Coloca a tu bebé boca abajo sobre la toalla enrollada (rulo), de modo que apoye en ella desde el pecho hasta los muslos. Gira su cabecita hacia un lado. Sujetándole por las caderas con las dos manos, mécelo suavemente de un lado a otro mientras le cantas una canción.
Sentir la presión sobre su tripita le resultará relajante, el balanceo le ayudará a adquirir un sentido elemental de equilibrio, y además, mientras esta boca abajo intentará levantar su cabecita, con lo que fortalecerá la musculatura de la parte superior.
Si este juego le gusta, a medida que vaya madurando prueba a hacerlo sobre una pelota de playa un poco deshinchada, entonces podrás incorporar el balanceo también de delante hacia atrás. Recuerda cantarle o hablar con él al mismo tiempo para ayudarle a mantenerse concentrado mientras el ritmo y la presión relajan su barriguita. Estaréis trabajando su percepción espacial, su equilibrio y su confianza.
PINTURA CULINARIA (según la madurez de su aparato digestivo y de la dieta dictada por su médico)
Extiende sobre la mesita de la trona una capa de nata que convierta la superficie en blanco. Utiliza distintas colorantes alimenticios, o simplemente purés y zumos de distintos colores (cuánto más llamativo y distinto sea el color mejor). Dibuja pequeños “regueros de color” sobre la nata. Después, sienta al niño en la trona y muéstrale como recorrer esos regueros con el índice, poco a poco él o ella tratará de hacer lo mismo.
Este es un juego perfecto para trabajar su psicomotricidad fina y un estimulo genial de su creatividad.
Gymbo the clown wave
bye, bye, bye
bye, bye, bye
I'll see you here next time
miércoles, 18 de noviembre de 2009
El Juego Simbólico y en Familia
En una ocasión una de nuestras familias más veteranas nos comentaba que su hija Belén de 3 años y medio había comprendido gracias a sus clases en Gymboree lo que significaba el juego simbólico y lo que quiere decir asignar un rol. Estos clientes solían venir a nuestras clases de familia , donde dos o más hermanos, junto a su padre, madre ó la familia al completo comparten una clase de Gymboree ó de Música.
Su madre nos comentaba que se había convertido en la rutina de todos los Miércoles por
miércoles, 11 de noviembre de 2009
«El juego es el trabajo del niño» ¿Vas a dejar que lo haga siempre sólo?
El juego es algo poderoso tanto para ti como para tu hijo. Surge por sí mismo pero tu participación, tu guía, desempeñan un papel imprescindible en el desarrollo cognitivo y social del bebé, en definitiva en su salud y futura felicidad. ¡Divertíos Juntos desde ya!
La inteligencia es saber pensar pero también tener ganas y decisión para hacerlo. Un niño que descubre el auto-estímulo siendo muy pequeño será capaz de sacar el máximo provecho a las situaciones y actividades que la vida le plantee. El auto-estímulo se consigue en ambientes que despiertan todos sus sentidos, que animan su interés y su curiosidad, pero para un niño de estas edades, lo que hace más atractivo y estimulante cualquier ambiente es la participación de sus padres.
Jugar con otras familias es una manera efectiva y divertida de proporcionar a los pequeños un tiempo de juego no estructurado, libre y espontáneo para que exploren a su propio ritmo. Pero a menudo, cuando los adultos quedamos, terminamos separando el grupo y pretendiendo que ellos se entretengan solos o con sus “amiguitos”. Programas como Gymboree, en los que padres e hijos deben participar, son una forma estupenda de que los niños interaccionen con sus iguales sin perder al principal elemento: tú.
Los programas Gymboree ofrecen actividades creativas, equipamiento exclusivo y materiales de apoyo seleccionados para proporcionar los retos intelectuales y físicos más apropiados, ya tenga 4 semanas o 4 años. En los primeros niveles nos centramos en el juego funcional y la psicomotricidad, para más adelante trabajar con actividades temáticas que estimulan el juego simbólico y te dan ideas de cómo involucrar a tu hijo en este tipo de juego con la imaginación. Además, intentaremos que tú te impliques en el proceso de su aprendizaje con canciones, bailes y actividades en grupo. Un tobogán o un túnel de Gymboree pueden proporcionar una gran actividad motora, pero además, en la mente de tu hijo pueden convertirse en un submarino “bajo el mar” para gatear a través de él o en la “isla de los monos” del zoo para escalarla.
Jugad Juntos, abordad nuevos retos, descubrid cada día algo nuevo, ese es el lenguaje de los niños. Hablad con ellos en su idioma y ellos también os hablarán incluso antes de articular su primera palabra.
Te dejo con una cita de Pablo Neruda que sin duda recoge nuestro sentir y nuestra filosofía con palabras mucho más bellas.
«El niño que no juega no es un niño, pero el adulto que no juega ha perdido para siempre el niño que lleva dentro de sí»