miércoles 11 de noviembre de 2009

«El juego es el trabajo del niño» ¿Vas a dejar que lo haga siempre sólo?

Las oportunidades de juego son, en realidad, oportunidades para aprender. Durante el juego los niños aprenden y practican destrezas sociales, trabajan su motricidad y desarrollan habilidades cognitivas como la resolución de problemas y la depuración de sus habilidades lingüísticas. Suena complicado, incluso pesado, tanto es así que de hecho, el reconocido psicólogo Jean Piaget lo resumió de la mejor manera: «El juego es el trabajo del niño».

El juego es algo poderoso tanto para ti como para tu hijo. Surge por sí mismo pero tu participación, tu guía, desempeñan un papel imprescindible en el desarrollo cognitivo y social del bebé, en definitiva en su salud y futura felicidad. ¡Divertíos Juntos desde ya!

La inteligencia es saber pensar pero también tener ganas y decisión para hacerlo. Un niño que descubre el auto-estímulo siendo muy pequeño será capaz de sacar el máximo provecho a las situaciones y actividades que la vida le plantee. El auto-estímulo se consigue en ambientes que despiertan todos sus sentidos, que animan su interés y su curiosidad, pero para un niño de estas edades, lo que hace más atractivo y estimulante cualquier ambiente es la participación de sus padres.

Jugar con otras familias es una manera efectiva y divertida de proporcionar a los pequeños un tiempo de juego no estructurado, libre y espontáneo para que exploren a su propio ritmo. Pero a menudo, cuando los adultos quedamos, terminamos separando el grupo y pretendiendo que ellos se entretengan solos o con sus “amiguitos”. Programas como Gymboree, en los que padres e hijos deben participar, son una forma estupenda de que los niños interaccionen con sus iguales sin perder al principal elemento: tú.

Los programas Gymboree ofrecen actividades creativas, equipamiento exclusivo y materiales de apoyo seleccionados para proporcionar los retos intelectuales y físicos más apropiados, ya tenga 4 semanas o 4 años. En los primeros niveles nos centramos en el juego funcional y la psicomotricidad, para más adelante trabajar con actividades temáticas que estimulan el juego simbólico y te dan ideas de cómo involucrar a tu hijo en este tipo de juego con la imaginación. Además, intentaremos que tú te impliques en el proceso de su aprendizaje con canciones, bailes y actividades en grupo. Un tobogán o un túnel de Gymboree pueden proporcionar una gran actividad motora, pero además, en la mente de tu hijo pueden convertirse en un submarino “bajo el mar” para gatear a través de él o en la “isla de los monos” del zoo para escalarla.

Jugad Juntos, abordad nuevos retos, descubrid cada día algo nuevo, ese es el lenguaje de los niños. Hablad con ellos en su idioma y ellos también os hablarán incluso antes de articular su primera palabra.

Te dejo con una cita de Pablo Neruda que sin duda recoge nuestro sentir y nuestra filosofía con palabras mucho más bellas.

«El niño que no juega no es un niño, pero el adulto que no juega ha perdido para siempre el niño que lleva dentro de sí»

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